Sebastian Bach – Angel Down



He de decir que, aunque en mi puta vida y a mucha honra he sido jevi (una cosa fea, fea, fea de por si), sí que tengo cierta experiencia con el tema. Y no, no me refiero a mi afición por sonidos guturales y enfermizos adquirida en los últimos tiempos. Esa es harina de otro (h)costal. No, de lo que yo hablo se remonta al principio de los tiempos.

En realidad, yo siempre he tirado más hacia el punk (ejem). Recuerdo que una de mis primera cintas fue una de La Polla Records por donde andaba una frase de esas que se te queda marcada a fuego en aquellos días extraños: yo, paseando por el parque de clase media debajo de la keli de mis progenitores en Logroño cantando aquello de “somos los hijos de los obreros que nunca pudisteis matar, somos los hijos de los que perdieron la Guerra Civil”. Bueno, algo de verdad había. Preguntad a mi abuela.

El caso es que ya por entonces me di cuenta de que el jevi no era lo mío. Pero, sin duda, fueron dos los hechos concretos que reafirmaron mi posición en contra del cardado, las mallas y los gritos de travesti zorrón. Uno tiene que ver con la inteligencia (falta de) y el otro con la fuerza bruta (exceso de).

Año…imagino que alrededor de 1987. Mes de mayo. Examen final de Naturales en el colegio público General Espartero. Un menda jevi de cuyo nombre no me acuerdo, aficionado a tan tierna edad a las mancuernas y demás instrumentos con los que lubrificar la inteligencia, suspende el jodido examen. Lo malo es que la profesora -la misma que nos dice que a los niños en la URSS les ponen discursos de Lenin por la noche con cascos para adoctrinarlos- le había permitido tener el libro abierto de par en par durante el mismo. Me caía bien el cabrón, y me dio pena que suspendiera. Pero, por otro lado, Einstein no era.

Año…a ojo de buen cubero, tres más tarde. Ya en primero de BUP. Allí que llegan dos jevis rebotados de un par de institutos a tocar los cojones. Un par de palmos, debido a la edad, por encima del resto, se dedicaban a soltar sopapos a diestro y siniestro y soltar incoherencias (una mítica: “yo a los etarras les aplastaba los huevos con dos ladrillos en la plaza del pueblo”, y hacía el ruido con las manos).

Yo, que por aquel entonces llevaba (vete a saber por qué) chapas con el smiley, casi me llevo alguna con la palma de la mano en todo el jepeto. Pero me iba librando, porque mi mejor colega les había caído en gracia, y no fue hasta el día en que se me ocurrió tocarle los cojones al más grande de los dos (ni recuerdo la razón) que vi como mi culo (y el jodido hueso que tenemos dentro con él) probaba el fino y frío canto de granito de las escaleras del instituto. En hora punta y, viendo la cara del cabrón, sin posibilidad de rechistar.

Conclusión: el jevi es un ser tan orangután como lerdo. Como me confirmó su colega al suspender un examen teniendo en el walkman, recitado, todo el puto temario. Adujo que cuando estaba a punto de llegar a la parte donde se trataban las preguntas del test había pasado un tren (la vía iba paralela al insti) y no había podido oír (solo llevaba un auricular para que no le pillaran) la explicación en cuestión. Creo que a día de hoy el pedazo mongol va camino del Premio Nobel.

A todo esto, releyendo el último número del Go Mag me encuentro con las siguientes declaraciones de Necro (paso de explicar quién es): “mira colega, en general los heavis y los metaleros son unos gilipollas y unos palurdos”. De repente me acuerdo que tengo que hacer la reseña de Sebastian Bach (paso de explicar quién es), me pongo el disco y lo único que me viene a la mente es “word, man, word”.

Lilaboy le pone a esta mierda de disco, que solo gustara a travestis y mariconas, un zerolo.

No se lo tengas en cuenta y compra Sebastian Bach - By Your Side...o mira mejor invítanos un día a una rondita.

 

5 comentarios:

Freddy dijo...

El pobrete de Sebastian se liga a hipis perroflauticas cuando toca en BCN que lo he visto yo...Que triste.

jorgitool dijo...

pues yo soy jebi

jorgitool dijo...

claro que deje de estudiar a los 16...

alt124 dijo...

que pereza tan grande!

Chester de Castro dijo...

...donde quedó aquello del jevi no es violencia?....

eso si..los jevis son de las personas que más cuidan su pelo (e invierten en policur)..aunque los resultados a veces no sean optimos